Los sistemas de Inteligencia Artificial a menudo han perjudicado o explotado a comunidades vulnerables, incluso cuando las intenciones eran buenas. Creemos que realizar un análisis crítico durante y después del desarrollo de la IA ayudará a los desarrolladores de estos sistemas a considerar las mejores prácticas desde el principio, incluyendo una mayor participación de las comunidades afectadas. Es probable que un enfoque basado en los derechos humanos dé lugar a soluciones más sostenibles que tengan un impacto positivo en las comunidades a las que están destinadas.
Basamos este enfoque en preguntas reflexivas que denominamos preguntas esenciales a lo largo del ciclo de vida de la IA, utilizando el proceso para pasar de la identificación de un problema social a la solución técnica que aborda ese problema.
En nuestra metodología distinguimos las siguientes seis etapas del ciclo de vida: